El Celta Fortuna perdona al Tenerife y termina rozando la derrota
El Celta Fortuna perdona al Tenerife y termina rozando la derrota
El Celta Fortuna fue un tormento para el Tenerife, que salió vivo de su visita a Balaídos gracias a los palos, la inspiración de su portero Dani Martín y un error grosero del filial celeste en la segunda mitad que permitió a los visitantes rescatar un empate (1-1). El conjunto vigués, superior durante prácticamente todo el encuentro, acumuló ocasiones para llevarse la victoria, pero perdonó demasiado y estuvo incluso a punto de quedarse sin nada en el descuento. El Fortuna fue un martillo pilón, sobre todo en una primera mitad en la que pudo galopar a campo abierto a lomos de Ángel Arcos y Aldrine Kibet.
El equipo celeste encontró espacios para hacer daño al Tenerife y se adelantó antes de cumplirse la media hora. Álvaro Marín, enrachado de cara a portería, firmó el 1-0 con un cabezazo colocado tras aprovechar un buen servicio de Joel López desde el costado. El gol no frenó al filial, que siguió acumulando llegadas, pero se encontró en Dani Martín y la madera.
El guardameta tinerfeño y los palos se encargaron de desbaratar las grandes ocasiones de Ángel Arcos y Álvaro Marín antes del descanso. También tuvo que intervenir Coke Carrillo en el área celeste para despejar un zurdazo de Enric Gallego desde el interior del área. El segundo tiempo trajo más control por parte de los dos equipos y, sobre todo, el tanto del empate visitante.
Coke Carrillo, en un intento por poner rápidamente el balón en juego, regaló la posesión en la frontal a Nacho Gil, que aprovechó el presente para batir al guardameta celeste. Un error grosero que castigaba al Fortuna después de todo lo que había perdonado en el primer tiempo. El propio Nacho Gil estuvo cerca de completar la remontada poco después, con una falta lateral que se estrelló en el palo.
El Fortuna no renunció a la victoria y siguió buscándola hasta el final, aunque sus llegadas ya no tuvieron la claridad de las del primer tiempo. Álvaro Marín volvió a ser protagonista con dos disparos peligrosos que no encontraron portería. Y todo pudo terminar de la peor manera posible para los vigueses.
En los últimos compases, el colegiado señaló penalti por un contacto mínimo de Germain Milla sobre el pie de Lanzaduri dentro del área. Nacho Gil se resbaló en el momento del golpeo y envió la pena máxima por encima del larguero. Fuente: Faro de Vigo